LA VERDAD ABSOLUTA
La verdad es un concepto subjetivo a los intereses y conveniencias de cada individuo o sociedad, incluso las leyes de cada país se establecen en base a dichas conveniencias, lo que nos lleva a decir que toda verdad pronunciada por hombre alguno es verdad.
Todo lo que se dice es verdad, a menos que interfiera con los intereses y conveniencias de otros.
Los intereses y conveniencias de los individuos y sociedades están sujetas a las experiencias y educación de cada cual. Por esto la verdad es relativa.
Para que exista una verdad absoluta, esa verdad no debe estar sujeta a ningún interés de conveniencia, por consiguiente no deben existir experiencias individuales ni de educación que determinen dichas experiencias. Sino que la verdad absoluta debe ser perfecta, englobando toda posible experiencia y toda posible educación, todo conocimiento sabido y por saber, por esto mismo no puede existir dicha verdad proveniente de los hombres.
La verdad absoluta debe provenir de una fuente que sea superior al ego humano, una fuente que sea externa a toda forma de vida humana.
Solo el creador de la humanidad y de todo el universo puede ser la verdad absoluta, porque no se rige por condiciones humanas, este creador existe y su nombre engloba el concepto de verdad absoluta: “YO SOY”. Tal nominación no deja lugar para error, YO SOY, implica eternidad, implica el ser en sí mismo, implica perfección, implica que no existe tiempo ni relativismos, YO SOY, es absoluto, eterno, completo y perfecto en sí mismo.
Jesús es la personificación de la expresión de la perfección. Es el lenguaje de YO SOY, es Él mismo personificado en palabra y en hombre, por eso Jesús es el camino, la verdad y la vida, pues es la perfección otorgada a los hombres. Es el camino a la verdad absoluta que es Dios, y estar en esta verdad absoluta significa libertad de prejuicios y de relativismos, esa es la vida, y es vida eterna, pues la perfección no puede destruirse nunca porque es perfecta.
Cuando el hombre se da cuenta de que sus verdades relativas son erróneas, entonces tiene que someterse a la verdad absoluta, eso es lo que significa negarse a uno mismo. Arrepentirse de las verdades relativas que en realidad se llaman pecado y entregarse, comprometerse con amor a la verdad absoluta que es Dios. Aquel que haga esto, entonces se convertirá en agente de la verdad absoluta; Esto es ser hijo de Dios, hijo de “YO SOY”
La perfección es vida y está viva, la imperfección está muerta, pero cuando un ser humano se arrepiente de su pecado (verdad relativa) entonces se entrega a Dios (verdad absoluta) y deja de estar muerto para estar vivo. Se puede decir que vuelve a nacer por medio del espíritu de la perfección, el cual es el espíritu de Dios.
Esto es el evangelio.